DIEGO VELÁZQUEZ » Maestro Del Arte

Fue muy probablemente el pintor de origen español que mejor supo exponer el arte de la pintura española, dándole siempre un estilo naturalista, y una esencia tenebrista e incluso tétrica, esto debido a la influencia que ejercía sobre él Caravaggio.

Sus obras han sido ampliamente estudiadas en la actualidad y por maestros de épocas anteriores. Dio influencia a artistas como Dalí y Manet.

Su estilo fue atraído por la nueva iluminación tenebrista de Caravaggio y fue uno de los principales introductores de este estilo a España, debido a su gran talento, su gran pasión y ambición lo llevaron a ser el pintor de la corte de Felipe IV en lo que se consideró uno de los reinados más esplendidos para la cultura española.

Juventud y comienzos de amor al arte

Desde muy pequeño y joven Diego Velázquez mostro gran inclinación al arte y no solo eso, un considerable talento para su edad, lo que le dio la oportunidad de ingresar al taller de Francisco Pacheco. Quien fue su maestro, creando una firme y gran amistad con su maestro, pues Velázquez afirmaba ser quien lo había ayudado a despertar su amor y pasión por el arte.

La gratitud y orgullo del maestro Pacheco lo llevaron a ofrecerle la mano de su hija a su gran discípulo Velázquez, no obstante, sin ánimos de ofender su discípulo se negó afirmando que aceptaría solo si se convertía en pintor profesional.

Comienzos como pintor, su primera licencia

Con ánimos de seguir adelante, termino su periodo de aprendizaje con su maestro y el 14 de marzo presento y aprobó el examen que le permitía incorporarse al gremio de pintores de Sevilla. Recibió licencia para ejercer como “maestro de imaginería y al óleo”

Diego Velázquez

Con permisos legales en sus manos de poder ejercer arte por todo el reino, su pasión y amor por el arte crecieron, buscando inspiración en el óleo y las pinturas, buscando nuevos aprendices y conociendo el mundo de los negocios en el oficio del arte, para esto último pidió consejo de su gran maestro Pacheco.

Cumpliendo una promesa, Matrimonio

También, con la licencia en mano, tomo como esposa a la hija de su maestro Juana Pacheco cumpliendo su palabra, casándose en Sevilla el 23 de Abril de 1618, quien solo tenía 15 años, para esa época ver este tipo de arreglos era común, cumpliendo una red de intereses y uniendo vínculos de confianza.

Primer Viaje a Madrid

Con todas las ganas de comerse el mundo, se dirigió a Madrid en busca de ser parte de la corte de Felipe IV, sabiendo que el noble era gran aficionado a las artes y las mujeres, lamentablemente, no logra llamar la atención de Felipe IV y regreso a Sevilla con sueños rotos pero con más amor por el arte.

Sus primeras grandes Obras

Su gran ingenio como artista y calidad como tal, se manifestaron en sus primeras obras, con solo 18 o 19 años, pinto bodegones con figuras como El almuerzo del Museo del Ermitage de San Petersburgo o La vieja Friendo Huevos de la National Gallery of Scotland de Edimburgo.

En estos primeros años como artista empezó a descubrir su estilo, desarrollando una extraordinaria maestría, consiguiendo gran representación en el relieve y las calidades, mediante una técnica claroscuro, para estos tiempos el público demandaba retratos religiosos, cuadros de devoción y artes centrados en la religión.

Por lo que también las primeras producciones del pintor se vio volcada en encargos religiosos, como la inmaculada concepción de la National Gallery de Londres y su pareja San Juan en Patmos procedentes de conventos carmelitas calzados en Sevilla.

La forma de interpretar a los personajes en la pintura llamo mucho la atención del público y las cortes reales, demostrando ser totalmente capaz desde temprana edad una gran capacidad para los retratos y para transmitir el Arte.

Se consideran obras maestras de esta época La Vieja Friendo Huevos de 1618 y El Aguador de Sevilla hacia 1620. El segundo cuadro se lo llevo a Madrid y se lo regalo a Juan Fonseca, quien lo ayudo a posicionarse en la corte.

Segundo Viaje a Madrid

En esta segunda inmersión si recibe la atención del conde duque de Olivares (el que mandaba en España), quien lo recomendó para el próximo retrato del Rey Felipe IV, sucediendo así, el rey quedo tan complacido con su retrato y con el arte inspirado en él, que lo nombro pintor de la corte, empezando así su nueva aventura, trasladándose al Palacio real.

Diego Velázquez

Aunque ya era pintor de la corte y real del rey, Velázquez quería ser tratado como asesor cultural, lo cual logro que le pagaran un sueldo fijo y acceso a toda la cultura de la Época, de Sevilla a gran figura importante en el palacio del Rey Felipe IV.

Rumores y Muerte

Nadie en la faz de la tierra puede negar el talento de Diego Velázquez, logro una excelente posición en su vida cuando muchos artistas la pasaron mal en esa época y supo ascender dejando su marca en el mundo mediante su arte.

Velázquez elimino toda competencia de la mejor manera que pudo, logrando mantener su posición y legado, sin embargo, no se creó pocos enemigos, sino que también rumores, que se esparcieron alrededor de todo el reinado que decían que Velázquez era homosexual y no tenía sangre pura.

Al final, dos años antes de dejar el mundo en físico, cumplió su sueño de ser noble y se dio el lujo de pintar reyes, duques, el papa de esa época, príncipes, venus desnudas y muchas artes diversas donde dejo su gran marca para el mundo.

Sus obras más famosas:

  • Retrato de Felipe IV
  • Retrato de Conde Duque de Olivares
  • Retrato del Príncipe Baltasar Carlos
  • El Niño de Vallecas
  • Retrato de Esopo
  • Cristo Crucificado
  • Retrato de Juan Pareja
  • Retrato del Papa Inocencio X
  • Venus del Espejo
  • Las Hilanderas
  • Las Meninas
  • La vieja friendo Huevos
  • Adoración a los Reyes Magos
  • El Aguador de Sevilla

Fallece en Madrid el 6 de agosto de 1660 y su reconocimiento como pintor universalmente llego hacia los 1850, su catálogo consta de 120 o 130 obras y dejo muchísimos inacabados en lo que se denominó como una época de vago.