Aníbal

Aníbal (O Hannibal), general del ejército cartaginés que vivió entre los siglos II y III a.C. Nació en una familia militar cartaginesa que le hizo jurar hostilidad hacia Roma. Durante la Segunda Guerra Púnica, Aníbal arrasó el sur de Europa y los Alpes, derrotando sistemáticamente al ejército romano, pero sin tomar las ciudades.

Roma contraatacó y se vio obligado a regresar a Cartago, donde fue derrotado. Trabajó durante un tiempo como estadista antes de que Roma lo obligara a exiliarse. Finalmente, para evitar la captura por parte de los romanos, Aníbal prefirió suicidarse.

Aníbal

Aníbal tenía nueve años cuando su padre Amílcar le hizo jurar solemnemente ante el altar de Baal Shamin, que nunca sería amigo de los romanos. Desde muy joven acompañó a su padre en sus campañas. Después de su muerte, sirvió junto a Asdrúbal el Bello, cuñado de su padre, quien le había sucedido al mando del ejército cartaginés en Iberia (hoy llamada Península Ibérica).

Los primeros mandatos dados por Asdrúbal a Aníbal fueron en la provincia cartaginesa de Iberia. Aníbal emergió como un oficial éxitos. Tras el asesinato de Asdrúbal en el año 221 a.C., el ejército le proclamó a los 26 años, su líder y caudillo. Asimismo, el gobierno cartaginés de inmediato ratificó su nombramiento.

Sus primeros pasos

Historia de Aníbal
Historia de Aníbal. Edición por Escueladeletras.com. Original Biblioteca de la Universidad de Sevilla. Flickr.

Aníbal fue elegido por los guerreros de Cartago como Comandante Supremo, ya que vieron en él el reflejo vivo de su padre.

De inmediato se dedicó a la consolidación del dominio púnico en territorio hispánico Se casó con una princesa íbera, Himilce, y posteriormente conquistó varias tribus de la zona.

Luchó contra los Olcades y capturó su capital, Althaea, y reprimió a los Vaccaei en el noroeste. En el año 221 a.C., convirtiendo el puerto marítimo de Kart-hadasht (la moderna Cartagena, España) en su base. Venció contundentemente una batalla sobre los Carpetani en la región del río Tajo.

En 219 a.C., Aníbal atacó Saguntum, una ciudad ibérica independiente al sur del río Ebro. En el tratado entre Roma y Cartago posterior a la Primera Guerra Púnica (264–241), el Ebro se estableció como el límite norte de la influencia cartaginesa en la Península Ibérica.

De hecho, Saguntum estaba al sur del Ebro, pero los romanos tenían «amistad» con la ciudad. Estos consideraban el ataque cartaginés como un acto de guerra. El asedio de Saguntum duró ocho meses, y en él Aníbal resultó herido.

Los romanos, que habían enviado emisarios a Cartago en protesta y exigieron la rendición de Aníbal. Así comenzó la Segunda Guerra Púnica, declarada por Roma y conducida, en el lado cartaginés, en su totalidad por Aníbal.

Eventos principales de la vida de Aníbal

Aníbal vencedor
Aníbal vencedor. Edición por Escueladeletras.com. Original Francisco Goya a través de Wikimedia Commons.

A fines de la primavera, 218 a. C., Aníbal marchó a través de los Pirineos hacia Galia (sur de Francia). Con más de 100,000 soldados y cerca de 40 elefantes de guerra. Encontró poca resistencia de las fuerzas locales aliadas a Roma.

El general romano Publio Cornelio Escipión intentó contrarrestarlo en el río Ródano, pero Aníbal ya lo había cruzado y se dirigía a los Alpes.

El cruce de los Alpes de Aníbal fue un logro militar notable. Además de un clima inclemente, el ejército de Aníbal se enfrentó a ataques de guerrillas. Estas tribus nativas lanzaban piedras pesadas en su camino.

Aníbal finalmente finalizó el cruce de los Alpes. Con solo 20,000 de infantería, 6,000 de caballería y 37 elefantes.

Tras derrota cartaginesa en la Batalla de Zama, los términos romanos para la paz fueron extremadamente duros, reduciendo severamente sus fuerzas armadas y obteniendo grandes compensaciones. Después de ser elegido magistrado jefe, Aníbal pasó los siguientes años en la política cartaginesa.

Sin embargo, los romanos finalmente se preocuparon por el creciente poder de Aníbal y en 195 a. C. exigieron que se retirara de su cargo. Aníbal se mudó a Éfeso (Turquía) y se convirtió en asesor militar.

En 190 a. C., fue puesto al mando de una flota del Imperio Seléucida (Griego). Entró en guerra con el aliado de Roma, Pérgamo. El ejército de Aníbal fue derrotado, y huyó a Bitinia. Los romanos exigieron que Aníbal les fuera entregado, pero estaba decidido a no caer en manos del enemigo y huyó.

El mundo ante su presencia

Biografía de Aníbal
Biografía de Aníbal. Edición por Escueladeletras.com. Original Gardens of the Tuileries, 1872, a través de Wikimedia Commons.

No se puede esperar que sus biógrafos romanos traten a Aníbal de manera imparcial. Pero Polybius y Dio Cassius dan las cuentas menos sesgadas. A pesar de las acusaciones de la crueldad de Aníbal presentadas por los autores romanos. Llegó a un acuerdo con Fabius para el regreso de los prisioneros.

Trató con respeto los cuerpos de Tiberius Sempronius Gracchus (cónsul 215) y Lucius Aemilius Paulus (216), generales enemigos caídos. De la avaricia, el otro cargo que comúnmente se le impone, no se encuentra evidencia directa. Más que las prácticas necesarias para que un general financie una guerra.

De hecho, salvó la granja de Fabius en Campania mientras devastaba el campo circundante. Aunque se hizo para alimentar los rumores de que Fabius había llegado a un acuerdo provechoso con Aníbal.

Mucho de lo que se dijo contra Aníbal podría atribuirse a la propaganda romana, especialmente de Livy. Una afirmación presentada contra él fue que canibalizó los cuerpos de sus soldados muertos en tiempos de gran dificultad.

Pero Polibio rechaza ese cargo como una sugerencia ociosa hecha por un comandante cartaginés. No ofrece pruebas de que Aníbal actuara en consecuencia. En retrospectiva, su valentía física está bien demostrada, y su templanza y continencia fueron generalmente elogiados.

Su poder de liderazgo está implícito en la falta de disturbios y la armonía. También en el cuerpo mixto de hombres que él mandó durante tanto tiempo y en el cuidado que le prestó a sus elefantes y caballos, así como a sus hombres, lo cual demuestra una gran disposición humana.

Significación histórica del General

Aníbal se convirtió en una leyenda en propia vida. Años después de su muerte, las madres romanas seguirían asustando a sus hijos. Quienes no querían dormirse los asustaban con con la frase «Hannibal ad Porto» (Aníbal está en la puerta).

Su campaña a través de los Alpes era impensable en su época. Ganó la admiración de sus enemigos y desde entonces obtuvo una fama perdurable.

Las estrategias de Aníbal, aprendidas también por Escipión, se incorporaron a las tácticas romanas. Roma las usaría constantemente y les daría buen resultados tras la Batalla de Zama.

Después de la muerte de Aníbal y Escipión, Cartago continuó causando problemas en Roma, lo que finalmente dio lugar a la Tercera Guerra Púnica (149-146 aC) en la que se destruyó Cartago.


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Aníbal

Aníbal. Edición por Escueladeletras.com. Original © 1932 by Phaidon Verlag a través de Wikimedia Commons.

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