Concepto. Definición, clasificación y origen

En el lenguaje todas las palabras tienen un significado y dicho significado tiene una base científica que conocemos como concepto. El cual, es la esencia del término, ese saber que nos precisa sobre lo que se habla, se investiga y se profundiza.

Generalmente, buscamos los conceptos en textos escritos, siendo esta la parte objetiva. Pero igualmente, la experiencia nos permite subjetivamente emitir juicios sobre las palabras. Entre las cuales, destacamos su significado y conceptualización.

En cualquiera de estos casos, el aspecto científico va a jugar un papel fundamental, porque el conocimiento no llega de la nada. Es decir, proviene de la investigación, de la indagación y de la experimentación derivada de estos.

Un concepto es la base de todas las formas de conocimiento que hoy día conocemos. Por los cuales, llegamos a la comprensión e interiorización de los aprendizajes.

Estos aprendizajes a su vez, vendrán acompañados de un gran número de experiencias provenientes de la realidad de cada sujeto en todos los escenarios de su vida. Lo que en otras palabras conocemos como formación de conceptos.

El concepto comprende la estructuración de variadas formas lógicas y gramaticales que acompañan los postulados, en el habla de la lengua natural.

¿Cuál es su origen etimológico?

Etimológicamente hablando la palabra concepto proviene del latín conceptum y este del verbo concipere, que quiere decir concebir. A su vez, esta palabra deriva de capere, que significa agarrar o capturar alguna cosa.

Cuando hablamos de concebir, nos referimos a la unión de dos o más elementos o entidades para formar una nueva diferente a las dos anteriores.

Ejemplo:

Cuando decimos que una mujer concibió un hijo, estamos haciendo alusión a que existió la unión del espermatozoide con el óvulo. Por consiguiente, tras esta unión se ha formado el feto, que será, en sí mismo, único.

Basados en el ejemplo anterior, se está en presencia de una concepción tras la unión de dos entidades. Caso contrario, si decimos que algo es inconcebible nos referimos a que no es posible la unión de dos elementos.

El concepto como constructor mental

A través del concepto representamos gráficamente las palabras de manera simbólica y a este proceso mental se le llama construcción. Es por medio de la construcción que podemos percibir de manera efectiva todo aquello que nos rodea.

Del mismo modo, al emplear los símbolos se nos da la posibilidad de definir o conceptualizar el mundo que nos rodea y en el que, por consiguiente, nos encontramos.

El concepto y la ciencia

La ciencia utiliza el concepto como una unidad de medida abstracta que le permite explicar el universo, mediante la representación mental de un suceso, objeto o atributo. Dentro de la ciencia existen tres tipos de conceptos estos son:

Clasificatorios

Utilizados para hacer referencia a un conjunto determinado de acontecimientos o cosas que poseen entre ellos características comunes.

Ejemplo:

Hombre, mujer, auto, motocicleta, vivo, verde, caliente, altura, entre otros.

Métricos

Denominados también cuantitativos, son aquellos que asignan cantidades numéricas a los acontecimientos u objetos. Punto importante, es acotar que estos fueron desarrollados por el lenguaje científico.

Ejemplo:

Edad, peso, masa, intensidad, tiempo, entre otros.

Comparativos

Son aquellos que dan la posibilidad de comparar dos entidades para determinar sus similitudes o diferencias considerando las propiedades y componentes que ambos tienen en común.

Debemos considerar que este concepto guarda mucha relación con el concepto métrico, puesto que en ambos se emplea la noción de medición.

Ejemplo:

Altura, dureza, antigüedad, entre otros.


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