La alegoría, un recurso literario

La alegoría dentro de la gramática es capaz de crear conexiones importantes en oraciones o frases para darle sentido a un texto. Solo que la imagen que representa deja lo real para convertirse en imaginario.

Si bien es cierto que la literatura es rica en géneros y subgéneros, también lo es el hecho de construir texto con intención artística. En este sentido, nos permite crear expresiones que muchas veces nos hacen sentir dentro de la realidad del autor.

Esto es posible, gracias a los recursos y herramientas literarios que se utilizan para convertir las palabras, oraciones o frase en imágenes. De no ser así, de poco valdría escribir narraciones, poesías o ambas a la vez, como es el caso de la épica.

Por lo tanto, al escritor, sin importar el tiempo y el espacio en el que ocurren los acontecimientos, lleva al lector a reproducir en su mente imágenes diversas. Que son de gran ayuda para comprender un género muy subjetivo y complejo.

Origen de alegoría

El termino alegoría proviene del griego ἀλληγορία (allegoría) que significa sentido figurado. Por ello, la alegoría constituye una de las figuras literaria utilizada por los escritores para crear un sentido que se enriquece con la redacción de expresiones de diversas índoles. La cuales, transmiten su esencia como poeta.

En el lenguaje, el sentido figurado representa una figura literaria que valiéndose de formas humanas, de animales, y/o de objetos cotidianos, representa connotativamente una visión artísticas de la realidad del escritor. Artísticamente, es dibujar de manera abstracta lo que únicamente se puede señalar conceptualmente.

Desde estos planteamientos, la alegoría hace posible percibir una imagen donde en realidad no existe.

Ejemplos:

  1. Atribuir a un esqueleto el significado de muerte.
  2. A una mujer con una balanza, la justicia.

Imagen y significado de alegoría

Profundizando en ello, comprenderemos que estas son formas estereotipadas de definir a través de una imagen, lo que tiene un significado conceptual. Es decir, propicio del término o términos en cuestión.

El escritor de las alegorías, pone todo su empeño en tratar de hacer evocaciones que pueden entenderse como lo que se conoce en los recursos literarios como una figura literaria. Esta figura es utilizada para simbolizar las ideas, a pesar de la abstracción que llevan consigo.

Procedimiento retórico

Por su parte, la alegoría también es considerada un procedimiento de la retórica, por lo rico en contenido complejo que representa un pensamiento abstracto. Por eso, quizás muchos poetas señalan que para que esté presente una alegoría, han de coincidir dos sentidos para definir una palabra, una idea y un verso.

Dejando claro, por supuesto, que uno es sustituido por el otro en el sentido literal. Ambos no pueden aparecer simultáneamente porque pertenecen a unidades diferentes.

Citando textualmente a Omar Khayyam afirma en una alegoría:

Que la vida humana es como una partida de ajedrez, en la cual las casillas negras representan las noches y las blancas los días; en ella, el jugador es una pieza más en el tablero”.

Otro ejemplo de este recurso, lo encontramos en abundancia en La Divina Comedia de Dante. Donde se percibe que, la loba es alegoría de lujuria y el león es alegoría de soberbia.

Finalmente, no podemos dejar por fuera al dramaturgo barroco Pedro Calderón de la Barca. Quien hizo posible la perfección de la dramática alegórica en un tema religioso como es el acto sacramental eucarístico. Donde los personajes son en realidad alegorías de conceptos del verdadero Dios representado por el Pan.

Ejemplos de alegoría

  1. Aquella mujer que gritaba dentro de mí.
  2. Tu lengua cual puñal destroza mi corazón.
  3. A través de tu mirada conocí el universo.
  4. Estaba tan seguro como bebé en el útero materno.
  5. Tus lágrimas corren como un río de agua clara.
  6. En el tiempo y la distancia se sepultó el olvido.
  7. Las vivencias de un viejo son alimento del alma.
  8. Las huellas de mis zapatos se pierden en el camino.
  9. Deja que mi guitarra se embriague entre las notas tristes de mi canción.
  10. Eres tan real que tu perfume se ha quedado en mi alma.
  11. Habla, pues tu silencio me ensordece.
  12. Entre suspiros, acaricié tu alma.
  13. Lecho mortal que me ata y me domina.
  14. Domíname con el látigo de tu amor.
  15. Tus manos, brasas ardientes que me consumen.
  16. Llanto nostálgico de un ángel ausente.
  17. Rodeada de tanta gente y aún así, vivió en soledad.
  18. El sol es incapaz de iluminar mi oscuridad.
  19. Derretido en el desespero de su dulzura.
  20. La felicidad es tan efímera como la carencia del miedo.


¿Qué te ha parecido el artículo?

Haz click en las estrellas para valorarlo

Puntuación media 5 / 5. Votos: 3

No hay votos. Sé el primero en puntuar el artículo