Aliteración. Significado, elementos y función

En la literatura, existe gran abundancia en elementos o recursos, siendo uno de ellos la aliteración. Estos recursos, se convierten en formas escritas capaces de hacernos percibir sensaciones a través de los enunciados. Donde se transcriben realidades de las emociones del escritor.

La aliteración, específicamente, va a estar dirigida a la repetición de sonido o fonemas que semejan elementos de la realidad. Esta figura dentro de la retórica utiliza la dicción para generar efectos sonoros.

Por todo lo antes señalado, la aliteración es la reiteración o repetición de sonidos con mayor frecuencia que lo habitual. Si recordamos las primeras lecciones recibidas, descubriremos que en ellas había un poco de este recurso.

Ejemplos:

  1. Mi mama me mima a mí, y yo mimo a mi mama.
  2. Tres tristes tigres comen trigo.

Elementos de la aliteración

A pesar de considerarse un elemento rítmico, no está sometida ni sujeta a medidas de las métricas, es más bien un recurso estilístico. Con gran carga sonora, son las palabras y su repetición las que permiten identificarlas.

Ejemplos:

«Sola en la soledad del solitario…» (El Fugitivo – Poema IX, Canto General de Pablo Neruda).

«Cultivarán las flores, de todos los colores, la lívida lavanda, la caléndula y el lívido alelí» (Aria Agraria del grupo argentino Les Luthiers).

La poética y la aliteración

La aliteración en la poética constituye el recurso donde el verso al menos debe tener tres palabras que utilicen y repitan el mismo sonido o sílaba. A fin de embellecer en el texto, un contenido que es artístico en primera instancia.

Los antecedentes de la literatura medieval, refieren que los versos para la época germánica medieval, constaban dos palabras que se iniciaban con el mismo sonido. Sin embargo, esta estructura rigurosa no tenía nada que ver con la realidad.

Ejemplos:

  1. Mátame, mátame de amor, que ya muerto, muerto me quedaré.
  2. La plena plenitud de tus amoríos me lleva a soñar contigo.

Función

Algunos escritores amantes del uso de la aliteración, le han asignado a esta la misma función que cumple el eco común. Ese que actúa como una réplica de la palabra que se pronuncia al vacío, pero que regresa a los oídos con matices sonoros sorprendentes.

Cabe distinguir en la aliteración, una grafía o fonema que rima inicialmente de acuerdo a la ortografía de las palabras causando efectos que son percibidos de inmediato. En esta repetición, pueden estar presentes las mismas sílabas al comienzo de palabras diferentes o en sílabas iguales al final de los enunciados.

Ejemplos:

  1. La casualidad que casualmente ha causado este horror, me corroe con dolor el alma.
  2. Sin sentir con cual sentido percibí tu traición, pido a Dios la bendición como mártir de la pasión.

Finalmente y dados los ejemplos anteriores, es importante señalar que no resulta difícil redactar aliteraciones. Solo hay que ejercitarse en la selección de palabras con sonidos parecidos o iguales, que puedan servir para la construcción de versos o enunciados literarios.

Ejemplos de palabras con sonidos para la construcción de aliteraciones

  • Vivir, vida, visión.
  • Horror, dolor, temor.
  • Canto, canción, cándido.
  • Pasión, emoción, ambición.
  • Sueño, dueño, pequeño.
  • Pela, peluda, pelada.
  • Picas, pocas, pecas.
  • Mora, mira, muro.
  • Corriendo, carros, corre.
  • Ruido, rueda, ronda.
  • Engaña, extraña, maraña.
  • Anda, camina, salta.


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