Lanzo hoy esta pregunta: ¿será posible ser nietzscheano y cristiano al mismo tiempo y con la misma intensidad? ¿ Se trata de una paradoja, o de una contradicción?
Nietzsche sólo reprochó a Cristo ser demasiado joven, y haber abandonado el desierto para acudir al encuentro de los hombres.
En mi opinión es posible dicha compatibilidad, desde la perspectiva de que el verdadero cristianismo no reside tanto en los mandamientos como en las bienaventuranzas, y de que las predicaciones de
ASÍ HABLÓ ZARATHUSTRA no dejan de ser otra bienaventuranza más (para los hombres de espíritu dadivoso y con voluntad de ocaso). Si bien yo creo que la conocida expresión de “
superhombre”, (que siempre me ha parecido en nuestro idioma desafortunada y esotérica), debería ser sustituida por la de “
sobrehumano”. Este mestizaje de cristianismo y “nietzscheanismo” se encuentra en autores como, por ejemplo, Albert Camús. ¿Y por qué no se “lee” en la actualidad a Albert Camús?
El día 22 de agosto de este año, por la noche, estando en la ciudad de Vigo, en concreto dentro de la cafetería
LUCES DE BOHEMIA situada en una de sus avenidas principales, y estando acompañada por un artista y poeta, (gallego de varias provincias por nacimiento, por residencia, por su lugar de trabajo, y por lazos afectivos y parentales), el omnigallego o cosmogallego Anxo Pastor, se nos ocurrió una redefinición del estro romántico: si en el siglo XIX consistía el individualismo romántico en buscar la diferencia y querer ser distinto en un mundo que siempre permanecía igual, (y que carecía de capacidad para transformarse, y que por consiguiente parecía ciertamente anquilosado), ahora, cuando sucede todo lo contrario, y con la misma monotonía asistimos a unos cambios constantes sin precedentes, con la consecuencia de que ocurre que no se pueden asimilar ya tantas transformaciones, quizá el genio romántico de otro siglo impar, del siglo XXI, a diferencia de lo que sucedió en el XIX, pueda manifestarse a través de su deseo de impavidez, de no alterarse, de seguir manteniendo algunos hábitos, ciertas costumbres, incluso transgresiones, en un mundo en el que lo único que no cambia es el cambio constante que ya ni siquiera nos produce vértigo ni sorpresa, de tan acostumbrados como estamos a él, de suerte que nada retiene, ni siquiera la razón de sí mismo.
Comienzo hoy una guía de tertulias románticas de Madrid, (no de las de cinco estrellas), con tanto encanto o más que el club
WESTEND o el hotelito
SOMIERO. Indico la existencia en la ciudad de Madrid, en concreto en la Plaza de Cristino Martos (a la que se sube por una escalinata desde la calle Princesa), de la denominada tertulia
TINTAVIVA que cuenta en la actualidad con diez años ya de antigüedad, y que nace de la asociación literaria Tintaviva de la acción cultural de Telefónica, con sello editorial propio, y editora ya de algunas publicaciones.
Julia Gallo, May Gracia, Concha García de los Arcos, en compañía de Isabel de Miguel, son algunas de las personas responsabilizadas de sus actividades literarias, algunas de ellas desde las fechas fundacionales.
Por sus aulas, con terciopelo rojo parecido a las salas de los teatritos, han desfilado algunos autores como Francisco de la Torre, Javier Lostalé y Angel Guinda; y se han presentado algunas revistas a la vez populares y cosmopolitas, tal que el ideal
noventayochista , como ALORA, LA BIEN CERCADA. Las sesiones de los actos suelen celebrarse a horas tempranas, a media tarde, en invierno a la hora del crepúsculo; y al finalizar se celebra un pic-nic delicioso.
En este curso se ha decidido restringir las convocatoria en cuanto a número de eventos para poder así prestar más atención a la actividad editorial.
Han pensado los miembros de esta tertulia en fomentar sus relaciones con los de otros grupos, como VERBO AZUL de la localidad de Alcorcón, para no incurrir en una visión etnocéntrica y endogámica. ¡Ojala que cunda su ejemplo!