
- Hola noble gato, ¿Te tratan bien?
- Pues francamente no, a dos velas ando ¿y a ti?
- ¡Ay! Gato, gato... ¿No sabes que el método más seguro de permanecer pobre es, sin duda, ser una persona franca?
- Te va a decir que no opina lo mismo, que el que no llora no mama y que por delicadeza no se perdona un buen trato. Es un respondón.
- No hay que temer a los que tienen otra opinión, amigo Senén, sino a aquellos que tienen otra opinión pero son demasiado cobardes para manifestarla.
- Suñén, Suñén, no Senén.
- ¡Como mi dueño, que nunca dice lo que piensa de verdad y a veces me hace volver a casa haciéndome creer que va a darme un premio!
- ¡Pero bueno! ¡Será posible! ¿Soy la única persona del mundo a la que su gato no respeta?
El caso es que Napoleón se quedó menos de lo que esperaba. No se ha tomado más que una copa de Napoleón y media docena de castañas asadas (es lo único que le admite el cuerpo) y enseguida ha querido irse. Ya en la puerta me ha dicho:
- No le hagas caso, amigo Senén, recuerda que si la obediencia es el resultado del instinto de las muchedumbres, el motín es el de su reflexión.
- Suñén, Suñén, no Senén. ¿Hay muchedumbres de gatos?
- Intentar catalogar a una muchedumbre es empezar a negociar.
- ¡Qué listo eres! ¿Quieres llevarte unas castañas?
- Venga esa bolsa. Adiós gato, adiós amigo Senén, amigo.
Pangur dormita mano sobre mano en su cojín y yo me quedo trasegando castañas con y sin Napoleón y pensando en ese hombre pequeñito pero capaz de fracasos grandes como campañas. Ciertamente todas nuestras campañas andan fracasando últimamente, todas menos la de la castaña.
La castaña nos das fuerzas y nos ilusiona de nuevo con un futuro seco y dulcemente asequible.
Busca el Consejo Comarcal una marca que aglutine y defina la bercianidad y, ya que según parece "El Bierzo" no es lo bastante buena para ellos, me voy a permitir sugerirles la castaña como emblema y signo de la bondad de estas tierras.
Castaña: silenciosa como humilde, pero que nutre y consuela.
- Suñén, te estás volviendo loco.
- Mestre podría escribir un himno y Halffter ponerle música, y... Pero oye, ¿tú no estabas durmiendo?
Hay cosas que no cambian nunca: los gatos, por ejemplo son siempre irritantes, el diablo viste anticuado y Paquirrín toma pinchos. Paquirrín entra en un hospital por Urgencias y en la tele sacan imágenes suyas tomando pinchos, se echa novia y sacan imágenes suyas tomando pinchos.
Pero hay más cosas que no cambian nunca: Zapatero sigue sin saber ni ingles ni tomar medidas estructurales (son dos cosas, ¿no?). Y en Ponferrada el Ayutamiento se ha hecho con la vieja casa cuartel de la Benemérita, que es un edificio que no tiene nada de malo (racionalista, presentado en ladrillo y forja pop, situado en un buen cruce y con un patio interior en forma de anfiteatro) y en lugar de aprovecharlo para actividades culturales, se propone derruirlo y construir una zona comercial y pisos.
- ¿Más pisos?
- Más pisos. Entre unos y otros acabarán por conseguir que el futuro parezca un fruto seco.
- Déjalos Suñén, y recuerda lo que siempre dice Napoleón: "Cuando el enemigo se equivoca no conviene distraerle".
- Llámame Senén.
- Lo que tú quieras.
SoyLeyendo/EDL/Blog
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