Aula De Escritores: Escuela De Letras
Juan Benet
Juan Benet es el primer autor de nuestro Aula De Escritores.
Esta página ha sido realizada por los alumnos de la Escuela De Letras
bajo la supervisión de Juan Carlos Suñén.
Juan Benet, Saúl ante Samuel
Juan Benet. Saúl ante Samuel.
Alfaguara 2002. Madrid.
En lo que ya puede denominarse doctrina sobre Saúl ante Samuel es asunto obligado referirse en primer lugar al enigma del título. El mismo Benet refirió la atracción que sentía ante el enfrentamiento entre la figura del rey y el sacerdote, el poder de la acción y el poder del pensamiento. “Cuando Saúl se constituyó rey sobre Israel guerreó por todas partes contra todos sus enemigos –dice la Biblia-: contra Moab, los ammonitas, Edom, el rey de Sobá y los filisteos; doquiera se dirigía resultaba vencedor. Hizo proezas de valor, batió a los amalecitas y libró a Israel del poder de los que le saqueaban”. Samuel, juez y vidente, es también el que traslada la voz del Dios, por ejemplo cuando ordena enviar a Saúl a castigar a Amalec y exige que no haya compasión y se “mate hombres y mujeres, niños y lactantes, bueyes y ovejas, camellos y asnos”; como sacerdote se encuentra entre Yahveh y el rey Saúl, que representa a su pueblo y a él acudirá Saúl hasta que deja de hallar gracia a los ojos de Yahveh. Muerto Samuel, será David quien le perdone....
Juan Benet, Herrumbrosas lanzas
Juan Benet
Herrumbrosas lanzas
Alfaguara, Madrid, 1999
La reciente edición de las “Herrumbrosas lanzas” de Juan Benet en un solo volumen es, sin duda, una iniciativa generosa para con el autor, pero lo es mucho más aún para con el lector. La obra se publicó originariamente en tres volúmenes entre 1983 y 1986 y, en mi opinión, provocó más desconcierto que irritación. La irritación tenía que darse por descontada, pero el desconcierto provenía de considerar que semejante esfuerzo no se compadecía, narrativamente hablando, con la carga literaria de sus novelas mayores sino que, al contrario, parecía una concesión —excepto en el estilo— a una narración directa, casi histórica, que parecía alejarse de la forma compleja, retórica y de claroscuro de “Volverás a Región”, “Una meditación” o “Saúl ante Samuel”. ...
Juan Benet, Un viaje de invierno
Un viaje de invierno. Juan Benet.
Ediciones Cátedra.Madrid, 1998. 357 páginas.
“Sólo la minúscula mutación de un acontecimiento puede poner fin a toda la serie cíclica de muchos iguales”. (Juan Benet, “Un viaje de Invierno”)
Una de las características personalísimas de Un viaje de invierno (1972) es el empleo a lo largo de toda la obra de notas marginales. Estas notas configuran un discurso paralelo que parece emular la cualidad contrapuntística del piano de Die Winterreise. En efecto la presencia de la obra de Schubert va algo más allá del plano denotado y camina desde lo más evidente, los grajos, hasta el plano de sentido profundo –la desolación que cruza todo el libro y que es similar a la de Die Winterreise y al libro de Müller Viaje de invierno, incluidas analogías estructurales de carácter más abstracto como serían estas acotaciones. Esta composición del vienés ya fue tratada extensamente en el ensayo Op. Posth (Puerta de Tierra) por Juan Benet en 1970....
Juan Benet, inabarcable
Acostumbraban los historiadores, ¡oh, Sosio Seneción!, cuando en la descripción de los países hay puntos de que no tienen conocimiento, suprimir éstos en la carta, poniendo en los últimos extremos de ella esta advertencia: de aquí adelante no hay sino arenales faltos de agua y silvestres, o pantanos impenetrables, o hielos como los de la Escitia, o un mar cuajado. Pues a este modo, habiendo yo de escribir estas vidas comparadas, en las que se tocan tiempos a que la atinada crítica y la historia no alcanzan, acerca de ellos me estará muy bien prevenir igualmente: de aquí arriba no hay más que sucesos prodigiosos y trágicos, materia propia de poetas y mitólogos, en la que no se encuentra certeza ni seguridad.
Plutarco, TeseoQuien se adentre en la obra de Juan Benet ha de tener siempre en su memoria la prevención que el inabarcable historiador griego Plutarco hace a sus lectores: “de aquí arriba no hay más que sucesos prodigiosos y trágicos, materia propia de poetas y mitólogos, en la que no se encuentra certeza ni seguridad.” ...