Biblioteca De Bagdad: por una cultura de la pazEscuela De LetrasBiblioteca De Bagdad es una iniciativa de Escuela De Letras para promover el diálogo por una cultura de la paz. Su base de datos se actualiza diariamente y contiene información de ámbito internacional desde febrero de 2003. Editor: Ernesto Bottini. Contáctanos 915474656 Máster Conócenos Encuéntranos
 Al César lo que es de Dios: Candidatos a la presidencia y discurso psicótico. Por Jorge Majfud No hace muchos días la candidata a la vicepresidencia de Estados Unidos por el Partido Republicano, Sarah Palin, afirmó que la construcción de un oleoducto en Alaska representaba la voluntad de Dios para unir a las personas y a las compañías. Luego pidió a la gente que orase por aquellos que estaban cumpliendo el deseo de Dios en Iraq. "Esto es lo que debemos tener por seguro –dijo–, que nuestros líderes están enviando soldados a Iraq para cumplir con un plan, que es el plan de Dios" (CNN, 9-9-2008). A lo largo de la historia, Dios, los dioses o sus representantes, han expresado la misma voluntad, desde el antiguo Egipto hasta las salvadoras revoluciones de Augusto Pinochet y Rafael Videla. Un best seller del siglo XVI, como las “Cartas de relación” (1522) de Hernán Cortés, llena páginas de orgullosas descripciones sobre esta noble tarea.
 Puritanismo y democracia: Ignacio Echevarría sobre la epopeya trágica narrada en Moby Dick “Moby Dick”, de Herman Melville, es sin duda una novela extraordinaria. Cuanto más se la frecuenta, más crece -en lugar de diluirse- el sentimiento de extrañeza que despierta este libro descomunal, grandioso y extravagante, en el transcurso de cuya lectura se va haciendo palpable el delirio visionario al que su autor fue sucumbiendo a medida que lo escribía, en enfebrecidas jornadas que apenas interrumpía para comer o atender asuntos domésticos.
 Georgia y los neoconservadores: Cuando la sátira es imposible. Por Noam Chomsky Horrorizado por las atrocidades que cometieron las fuerzas invasoras estadounidenses en las Filipinas, y por el vuelo retórico acerca de las nobles intenciones que acompañan de manera rutinaria los crímenes de Estado, Mark Twain admitió que estaba incapacitado para blandir la formidable arma de la sátira. El objeto de su frustración era el famoso general Frederick Funston. “Ninguna sátira sobre Funston puede llegar a la perfección”, lamentó Twain, “pues Funston ocupa esa cumbre por su cuenta... (él es) la sátira encarnada”. La conjetura de Twain pareció repetirse en recientes semanas, durante la guerra entre Rusia, Georgia y Osetia del Sur.
 Lo que de verdad dice el Corán: Lectura crítica de los textos teológicos. Por Dolors Bramon Hace años que, además de mi trabajo como profesora en la universidad, me dedico a dar charlas y cursos sobre islam y sobre cuestiones relativas al mundo político y cultural árabe. De un tiempo a esta parte, son bastante numerosas las asociaciones islámicas que me piden que explique determinados aspectos de su religión. Las sesiones se dirigen sobre todo a musulmanes, pero también están abiertas a otras personas que no practican el islam. Uno de los temas más solicitados es el estatus de las mujeres musulmanas. Debo decir que el auditorio siempre ha sido muy numeroso, atento e interesado, y eso es positivo porque ayuda a la comprensión mutua entre creyentes de diferentes credos y no creyentes.
 Guantánamo y el derecho de defensa: Razones de una gran victoria jurídica. Por Ronald Dworkin Boumediene v. Bush es uno de los casos más importantes fallados por el Tribunal Supremo de los Estados Unidos en los últimos años (1). Por cinco votos contra cuatro, el Tribunal decidió que los extranjeros detenidos como combatientes enemigos en Guantánamo tienen el derecho constitucional a defenderse ante los tribunales ordinarios. Esta decisión no supone la liberación de ninguno de ellos (algunos, de hecho, han permanecido encarcelados sin juicio alguno por seis años). Sin embargo, les permite sostener ante un tribunal de distrito federal que la administración carece de bases fácticas o jurídicas para encerrarlos. Si el argumento convence al juez, éste debe ordenar su liberación. La legislación estadounidense nunca había admitido que extranjeros encarcelados por los Estados Unidos fuera de su territorio tuvieran estos derechos. En este sentido, el ignominioso caso de Guantánamo ha marcado un punto de inflexión en nuestra práctica constitucional.
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