
Casi 90 años después, la justicia peruana desagravia al poeta César Vallejo
Informa EFE
En 1918, Vallejo comenzó a trabajar en el colegio Barros. Cuando en septiembre muere el director y fundador del citado colegio, Vallejo consigue la plaza de director. Un año después, ven la luz los poemas de "Los Heraldos Negros", en los que el escritor recrea la angustia existencial, la culpa y el dolor.
Su madre murió en 1920, y al volver a Santiago de Chuco es encarcelado durante 105 días, acusado de haber participado en el incendio y saqueo de una casa.
El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Francisco Távara, declaró que la muestra documental es una forma de reivindicar la memoria del poeta en el septuagésimo aniversario de su muerte.
Vallejo, cuya inocencia quedó demostrada, fue acusado de incendiar y saquear una casa en su ciudad natal, en el departamento de La Libertad. En la cárcel escribió varios de los poemas de "Trilce", una de sus obras cumbre.
En 1922, ese mismo año, Antenor Orrego publica los poemas que Vallejo escribió durante su reclusión, recibidos tibiamente por la crítica, que no alcanzaba a comprender la vanguardia.
En 1925, cuando Vallejo tenía 35 años, se interroga: "¿Hacia dónde voy? ¿Cuál es mi contribución humana a la vida de los hombres?". Se trata de una inquietud definida que no es otra cosa que los primeros síntomas de la profunda crisis que pronto le afectaría gravemente hasta 1928. Moriría el 15 de abril de 1938 por paludismo.
El autor, quien llevó una vida llena de sufrimientos, depresión y privaciones, es considerado uno de los más grandes poetas en español de todos los tiempos.
En 2003, el primer poema de César Vallejo, "Soneto", fue encontrado por el profesor peruano Hugo Arias Hidalgo, mientras realizaba unas investigaciones de sus estudios de posgrado en la Universidad Hermilio Valdizán de la ciudad de Huánuco.
Noticia nº: 2995 | 27-08-2008
ActualidadLiteraria/EDL/27-08-2008


Valora
¡Haz Escuela!











